Y que es 13 de Septiembre!
Felicidades, Benja!!!![]()
Felicidades, Benja!!!![]()
Por fin tengo un contrato y una T de "titular" en mi tarjeta de la Seguridad Social, lo que me sitúa inevitablemente en la Edad Adulta, al menos en lo que al Estado concierne, que por mí, ya ves... aunque según mi abuela ya era hora, con casi 27 años.
Dicen que el trabajo dignifica, y no voy a negarlo, pero, qué quieren que les diga, yo sería igual de digna en mi casita, durmiendo hasta las doce, viendo mis peliculítas, leyendome mis libritos (sólo los que tengan dibujitos) y siguiendo el día a día de Belén Esteban, que últimamente me tiene preocupada, la chica. Y es que la gente sencilla se conforma con cualquier cosa, oiga. Pero no. Por lo visto, solo puedo tener dignidad con un contrato de media jornada, en una empresa estupenda, eso sí, con un trabajo relajadito, no vayan a creer y con un sueldito fijo a fin de mes, que dignidad no sé, pero alegría da un puñao. Y es que eso de que el dinero no da la felicidad... Pues eso, que ahora le dedico unas cuantas horas a la semana a aclararle por teléfono a las ñoras que Antonio Castro Cordobés no es un torero, que Santiago Segura no es un político Canario y que no voy a meterla en la cárcel por decirme a qué partido votó en las últimas elecciones, aunque ganas no me falten... es que hay cada uno...
De todas formas, creo que lo que menos me gusta es tener que bajar en guagua. El otro día fuimos de La Laguna a Santa Cruz pasando por Burgos y con escala en La Aldea (qué magua el charco de este año). ¡Que el guagüero nos preguntó que si sabíamos por donde se pasaba ahora! mientras le decía que ni idea, me imaginaba en la guagua hundiéndome en un boquete de los de las obras de cabeza, porque el señor no sabría por dónde se iba, pero ligerito iba, el tipo. Nos mete por toda Santa Cruz y a la vuelta, a las 9 de la noche, fumando espero que llegue ya el guagüero hasta que a una buena mujer se le ocurre decirme que ya no paran allí, que ahora paran en no sé dónde, a tomar por saco de donde yo estaba y claro, yo con ganas de llorar y sin poder, porque con la dignidad que da un contrato igual no me puedo permitir esas muestras de dolor en público, y con ganas de estrenar el tranvía, que por lo menos va a tener que ir siempre por el mismo sitio, aunque tarde 5 horas en llegar...
Y es justamente por esa tardanza del transporte público por lo que tengo que dejar ya de escribir, que me voy pal curro. Otro día cuento el concierto maravilloso de anoche, el dúo dinámico, en plena posesión de sus facultades (mentales), desafinando y con "resistiré" como espíritu de la gira.
Gracias Yorch y Mariscadora por el enlace y por los comentarios!
Ayer, después de una charla con Cristina, me quedaron claras dos cosas: 1, que así es la vida y 2, que vaya mierda. Tanto, que cuando por fin nos armamos de valor pa ir pal Cristo no cruzamos con los bomberos que apagaban un montón de basura incendiado (los empleados del ayuntamiento siguen en huelga) y me dieron ganas de quemar otro y ponerme a dar vueltas a su alrededor, mientras grito improperios a todos. A todas estas, en el Cristo nada, una cantina de esas de pinchitos, con cuatro gatos cogiendo fresco. Vaya fiestas... y es que no hay nada peor que un pueblo con ínfulas de ciudad, que uno se lo acaba creyendo y luego viene el chasco. Por lo menos este año tenemos a Pepe Vélez, aunque todavía no sabemos si la Nuñez nos va a dejar ir (dice que es gafe), y al Dúo dinámico somosjovenesjaja, y qué triste consolarse con eso...
Ah! me propuse también decir NO más a menudo. Típico de libros de autoayuda, pero es que me da la gana. Voy a decir que no a todo. Bueno, a todo menos al camarero argentino, que en cuanto abra la boca aunque sea para pedirme la hora le voy a responder "sí, quiero". Ya lo intenté este verano (lo del no, no lo del camarero), y mira que me armaba de valor cada vez que mi madre me mandaba a recoger la ropa o a cualquier tareíta por el estilo. Yo decía NO, pero ella como si oyera llover, que no se la arrugara mucho, y que mirara que las manzanas que trajera del súper estuvieran buenas y que blablabla...y yo con el NO en la boca y pensando en tener un Aviador, como Laura (uno que le avíe la cocina, que le avíe la ropa...)pero nada, las dos de la tarde y yo subiendo la cuesta, como la canción, pero cargada de bolsas del SPAR y con la gota de sudor resbalando por la cara. Ahora lo tengo más fácil. Tal y como se presentan las cosas, sólo voy a tener que decirme NO a mí misma. "Tienes que poner una lavadora". "NO", y tan tranquila. Me proclamo reina de mí misma y me tengo que hacer caso.
También tengo que aprender a subir fotitos al blog, pero eso lo dejo para más adelante, tampoco nos vamos a pasar ahora, aunque mi pobre abuela crea que tiene por nieta a Bill Gates, sólo porque consigo encender el portátil, aunque lo hago con arte, no se vayan a creer.
Nada más por hoy. Plauto me espera en versión original, aunque pensándolo bien , igual es hora de empezar con lo del NO y largarme pa la playa. Ya veremos.