Alapryles y Diablitos |
![]() Esto no es un diario
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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2008.
Aunque al fiel lector de este espacio (el uso del singular está meditadísimo, no crean) le pudiera parecer que vivo en una burbuja de frikismo, no es así. Lamento bajarlo de la nube, amigo, y derribar el mito que, sin duda, debe tener construido en torno a mi persona (si no es así, no sé a qué espera). El caso es que a veces me cuesta mucho trabajo encontrar tema para este compromiso semanal y esta ha sido una de esas semanas. Cuando lo comentaba esta mañana, alguien me contó una anécdota de cierto escritor que estando en el mismo trance en el que me encontraba yo, (salvando las distancias) no encontró tema mejor con el que entretener a sus lectores que las colecciones de sellos, el noble arte de la filatelia y el bien que ese entretenimiento producía en la mente de los que lo practicaban. Cuál no sería su sorpresa cuando, al poco tiempo, empezó a recibir en su casa cartas y paquetes con sellos, como obsequio de los que leían su columna, en un intento de agradar al escritor y de fomentar su, por otro lado, inexistente afición. La persona que me contó esta anécdota me conminaba a que yo hiciera lo mismo esta semana, y que les comiera la vista con sellos, matasellos y estampas, pero yo, por mi cuenta y riesgo, he decidido tirar por la calle de en medio y hablarles de mi afición a los aparatitos electrónicos, ordenadores, PDAs, consolas de videojuegos y demás. Es la mía una noble afición también, que mantiene activo mi cerebro, que fomenta mi relación con los demás. El mimo con el que cuido mi iPod nano me sirve como entrenamiento para el día en el que decida tener un hijo (bueno, vale, una planta o una mascota, eso es más probable). Mi afán por poseer una Wii fomenta la perseverancia y mi adoración por el iPhone y el Macbook air hacen que mi creatividad alcance límites insospechados. Como ven, amigos, yo he seguido el ejemplo del columnista. Ahora les toca a ustedes seguir el ejemplo de sus lectores. Y no olviden envolver bien los paquetes antes de mandarlos, que estos aparatitos son muy delicados. Dominar el mundo, ese es el deseo más íntimo de todo friki. Yo, que como les contaba el otro día, no soy tan friki como ustedes podrían creer, me conformo con algo a priori mucho más sencillo: ser inmensamente rica, más rica de lo que nadie haya sido jamás (el poder absoluto vendría después motivado por este hecho, pero no es algo que me quite el sueño). Como ni mi talento, ni mi capacidad de trabajo, ni mi dedicación, ni mi fuerza de voluntad parece que vayan a ayudarme a conseguir mi sueño, había pensado dedicarme a los negocios turbios, quería convertirme en una tía chunga de verdad, que traficara con armas, con estupefacientes, que dominara todo el tinglado del top manta, de la venta de objetos robados; alguien a quien la propia policía tuviera miedo , que tuviera todo el poder sobre lo que ocurriera en la ciudad y que no le cediera el asiento a los viejos en el tranvía. El poder y el dinero vendrían de la mano y tendría todo lo que siempre había soñado, que tampoco es tanto, a saber: una wii, una tele enorme, un patio donde poner unos diez o doce perritos y poco más (lo de los Miró en el baño no es mi estilo, me van a perdonar). Pero una vez más, el mundo real me ha puesto los pies en el suelo. Resulta que leo en la prensa seria que han capturado a un narcotraficante de los gordos, uno de esos que hasta se hacen la cirugía estética (de manera desafortunada, para colmo, le quedaron unas bembas que ni Carmen de Mairena), en su rancho de no sé qué país de América. Pues bien, el narco chungo ese, al que uno se imagina como un ser terrorífico, que apalea a sus empleados y mata cachorritos para entretenerse, tenía una colección de objetos de Hello Kitty que ahora sale a subasta. En un primer momento me dije: “a ver, si un fulano con las bembas más infladas que las de Yola Berrocal que duerme con un pijama de Hello Kitty ha sido capaz de todo eso, yo, que cuando me pongo me tiene miedo hasta el senador Palpatine, ¿qué no podré conseguir en ese negocio?” Hasta que me puse a pensar. No soportaría que mi imagen de mala malísima, de extorsionadora y comeniños quedara por los suelos cuando la policía decidiera que sería más divertido sacar a la luz la cantidad de horteradas y cursiladas que pueblan mi casa, que tratar el asunto con la prudencia y la discreción que el caso requiere. Y es que chunga y mala sí, pero con mi poquito de dignidad, hombre. ¡Ay, que estoy que no quepo en mí! ¡Que me han dado el premio Dardo! Y antes de que lo diga alguien, no, no es un premio a la mordacidad, a la antipatía o al martilleo, a pesar de lo que pudiera parecer por su nombre. Pues eso, que Esther, desde su blog Atarecos, me hace entrega de este premio que, además viene acompañado de este texto: "La I Entrega de Premios Dardo 2008 se abre paso entre un gran elenco de Premios de reconocido prestigio en el mundo de la literatura, y con el reconoce los valores que cada blogger muestra cada día en su empeño por transmitir valores culturales, éticos, literarios, personal, etc.., que en suma, demuestra su creatividad a través su pensamiento vivo que está y permanece, innato entre sus letras, entre sus palabras rotas". Y yo, qué quieren que les diga, me emocioné tanto. La cosa es que ahora yo tendría que darle el premio y lanzarle el dardo a nada más y nada menos que quince blogs, pero, una, que es relativamente nueva en esto, se va a quedar corta y se lo va a dar a cuantos le dé la gana (menos de quince, obviamente). Es que tengo alma de diva, con el premio recién concedido y ya se me suben los humos y hago lo que me sale del bolo. And the dart goes to: Y resulta que la atareca listilla ya se lo dio a Angeles Jurado, Sinaja, pero yo quiero dárselo también (que no se sienta obligada a nombrar otros quince blogs, por dios, que entonces sería un no acabar). Y como acabo de ganar, y estoy así de subida, y me da la gana, pues eso. Que se lo doy a Sinaja. (Entren a su blog y disfruten, carajo) Y así, al final de este post, me viene a la cabeza un diálogo de Pulp Fiction. Aquel que decía: "Caballeros, no empecemos a chuparnos las pollas todavía". Cosas de la mente humana, oiga. Jo. Me entero por el blog de Sergio (Avatareño Mayor) de la muerte de Chema, el panadero de Barrio Sésamo, uno de mis grandes amores de la infancia (otros dos eran Víctor Manuel e Imanol Arias, pero eso da igual). Y me dio un no sé qué de pena y nostalgia. En fin. Y para seguir con las notas necrológicas, aunque esta noticia no tenga ni punto de comparación con la del panadero de Espinete, les informo de que se murió Yessica, una de nuestras dos gallinas, la que ponía los huevos más grandes del mundo. Supongo que, acostumbrada a la tranquilidad de Tasarte, no resistió el ritmo de vida de Santa Cruz. Por lo menos pasó sus últimos meses en la tranquilidad de su gallinero de azotea, mejor cuidada y alimentada que yo. Es que no somos nadie... Cuando me regalaron mi iPod nano (no me cansaré de nombrarlo), el primer vídeo que metí fue un capítulo de Barrio Sésamo que me había descargado, quiero decir, que había adquirido por métodos perfectamente legales y que no menoscaban los derechos de autor de nadie. Como soy, además de impaciente, medio tronca con estos aparatillos, me costó aprender a borrar los archivos que guardaba, y estuve un par de días enseñándole a todo el mundo el obsequio, amén del ya comentado vídeo. Era el capítulo en el que Espinete cantaba aquello de "tengo púas en la espalda pero por delante no, para que cuando me abraces no te pinche el corazón". La canción me encantaba de pequeña, y no fue hasta ahora, casi entrada la treintena cuando me di cuenta de que el rollo resultaba medio gore. Este descubrimiento hizo que me pusiera a investigar, y que recuperara viejos capítulos del programa que nos mantenía a todos los niños pegados a la pantalla de cinco a cinco y media de la tarde, y cuyas melodías tarareamos todavía, de manera medio subliminal. No las primeras canas, ni las arrugas. No una hipoteca, ni la declaración de la renta, ni un préstamo personal. Tampoco el cambio de cervezas y vino por carritos y pañales en las reuniones con los amigos. Tomarse las medicinas para la gripe voluntariamente y a sus horas correspondientes. Ese es el verdadero síntoma de que nos hacemos mayores. Sí señor. La sombra de Chiquito de la Calzada es alargada. Tan alargada que llega hasta Islandia. Si no me creen vean este vídeo y después me cuentan. Pd. Mataría por saber lo que pensaba el bueno de Raimundo Amador cuando veía a esa mujer caminando así por el escenario. Y se lo dedico a Noe, mi librera de cabecera ;-) Si ven pasar un cura colgado de una tonga de globos no pierdan el tiempo desconfiando de su farmacéutico, medico de cabecera y/o camello particular y llamen a la policía de Brasil, que andan como locos buscándolo... Menudo revuelo se ha armado con el nombramiento de Carme Chacón como Ministra de Defensa. (Atención al juego de palabras: "armado", "defensa", ¿lo pillan? Estoy que me salgo...). Apenas había terminado el Presidente de pronunciar su nombre y ya estaban unos cuantos dándose golpes de pecho y poniendo el grito en el cielo por el nombramiento de la nueva titular. Yo, al principio no entendía a qué venía tanto escándalo, y he de reconocer que hasta me gustó el puntito de provocación, pero oyendo las noticias esta mañana he sido consciente de cuánto peligro entraña esta mujer. Resulta que una de las primeras decisiones que ha tomado Chacón ha sido la de capar el acceso a Internet de los funcionarios del Ministerio, porque estaba comprobado que se pasaban gran parte del día mirando páginas de periódicos deportivos, páginas de subastas y páginas eróticas, así que la Ministra mandó firmes y se acabó el colapsar la red institucional y el perder el tiempo. No me malinterpreten, no quiero que piensen que me parece mal que ahora los funcionarios de defensa se tengan que dedicar a trabajar en vez de a comprar series en Amazon o soldaditos de plomo en e-Bay. Lo que me preocupa del rollo es el ejemplo que pueda dar esta decisión. Me explico: mi jefa, esta mañana, me espetó: "voy a hacer como Carme Chacón". Y yo me privé porque pensé que se refería a lo de tener un hijo y ya me veía malcriándolo, y comprándole tonterías y educándolo como a un futuro caballero Jedi, y enseñándole a hablar como Yoda y tal. Pero no. Mi gozo en un pozo. Ella sólo se refería a lo de cortarnos Internet para las boberías y a mí se me cayó el alma a los pies. Ni blogs, ni páginas frikis, ni youtube ni nada de nada, y así no se puede trabajar, hombre. Por eso, desde aquí, quiero decirles a los funcionarios que cuentan con mi más profundo apoyo; a la Ministra que cuidadito con lo que dice, que luego pasan estas cosas; y a mi jefa que no escribí estas líneas cuando debería haber estado currando, y que, por ponerle más fácil lo de emular a Chacón ya tengo pensado hasta el nombre: ¿Les gusta Peter Parker o prefieren Bruce Wayne? |